[Oso 19] La escalera (sobre)apeada

Este es el ejemplo claro de una desastrosa intervención en un edificio. Se supone que todo este apeo que encontramos al llegar a la corrala de Oso se había colocado para evitar que la caja de la escalera se abriese, con ese propósito se han colocado varias toneladas de acero laminado y, de paso, descubierto el entramado de madera  del núcleo de comunicación al completo. Todo mediante una actuación subsidiaria de alrededor de 100.000 euros.

La realidad es que tal instalación era innecesaria y que al descubrir la madera de esta forma se acaba destrabando la estructura, con lo que la actuación se convierte en una especie de profecía autocumplida que induce el edificio a la ruina y no al revés. Pero no va a ser el caso esta vez, estamos seguros que podemos recuperar la estabilidad de esta magnífica escalera barroca con tan solo una fracción de lo que a costado su apeo temporal, para que se mantenga en pié al menos otros 300 años.

[Oso 19] La escalera (sobre)apeada

Oso 19, rehabilitación de una “corrala-palacio” del siglo XVIII

corrala-previo-8Llevamos más de un año con el proyecto de rehabilitar esta corrala del XVIII situada en la calle del Oso, en Lavapiés, un edificio con historia que resulta paradigmático en muchos aspectos y resume la situación por la que pasa esta tipología de edificio y en general el caserío histórico de nuestros centros: Desprestigio, abandono, actuaciones subsidiarias “demoledoras”, acoso inmobiliario, derribo…

Iremos contando el proceso que estamos llevando a través de entradas en este blog, un seguimiento mayor al habitual dada la importancia de la construcción, datada en 1730, que es, según parece, obra del arquitecto más importante del Madrid de su época, ni más ni menos que Pedro Ribera.

Aquí contaré la historia de esta corrala de autor y su rehabilitación mediante técnicas tradicionales de bioconstrucción, un relato espero cambie el concepto que se tiene de estas construcciones populares.

Oso 19, la corrala palacio

Oso 19, rehabilitación de una “corrala-palacio” del siglo XVIII

El barrio del Cabanyal: las calles

cananyal-072El  Cabañal es el  barrio marinero de Valencia y, aunque se encuentre ahora mismo a 500 metros de la linea de costa por los sucesivos rellenos artificiales , sigue manteniendo el color, los edificios, el trazado de calles y los habitantes habituales desde principios del siglo XX, cuando los pescadores arrastraban las redes a tierra con ayuda de bueyes y reparaban las artes de pesca en sus aceras. Sus calles peatonales, su proporción y orientación, la escala humana que conservan y el ambiente que se respira sería objeto de la mayor admiración de encontrarse en California o en Holanda, todo un patrimonio que de hecho está catalogado como Bien de Interés Cultural.

El problema es que, como ocurre en la Barceloneta o en el Palo, los barrios de pescadores de Barcelona y Málaga respectivamente, a la administración y sus capos del ladrillo les sobra la gente, la propiedad privada resulta que no es tan sagrada cuando la gente es humilde y no hay problema de derribar 1651 viviendas protegidas para alargar una avenida innecesaria hasta ninguna parte. Todo para expulsar a los legítimos moradores y especular con los solares que queden. Ahora a esto lo llamamos gentrificación, pero desplazar a poblaciones enteras por la fuerza está considerado como genocidio, va a haber que empezar a considerarlo.

El barrio del Cabanyal: las calles

El barrio del Cabanyal: las viviendas

Les debía a los vecinos del Cabanyal-Canyamelar una entrada en este blog que recoja las imágenes e impresiones de la visita guiada que disfrutamos este verano con ocasión del encuentro Arquitecturas Colectivas. Al final será  una serie ya que el barrio da para mucho, desde las barracas de adobe, su origen e historia como barrio de pescadores, pasando por  la figura del arquitecto Víctor Gosálvez y de su padre Juan Bautista, maestro de obras, hasta situación actual de acoso institucional, abuso de poder, demoliciones indiscriminadas, gentrificación y lucha vecinal.

Voy a aprovechar la ocasión de una buena noticia, la propuesta de la Universidad Valenciana de un plan integral participativo para el barrio, para empezar la serie, con estas viviendas centenarias de un colorido estilo que sus habitantes denominan con buen tino, Modernismo Popular.

El barrio del Cabanyal: las viviendas

Ordenanzas de la Villa de Madrid de 1661


Ha llegado a nuestras manos un ejemplar de 1719 de las primeras ordenanzas de Madrid, las que redactó Juan Torija en 1661.
Este texto vino a poner orden en el crecimiento y la forma de construir en la capital, 100 años después de que se trasladase aquí la corte por deseo de Felipe II, cuando, por el efecto de atracción que produce este traslado, la población se había triplicado, pasando de 20.000 a 60.000 habitantes.
Anteriormente a esta reglamentación los edificios se construían según las artes de procedencia de los maestros de obra que llegaban a trabajar y solucionar la carencia de vivienda. A nivel práctico, este dato, junto con el plano de Texeira de 1656, nos permite fechar las edificaciones como anteriores o posteriores a la mitad del siglo XVII, así como conocer las técnicas de construcción de los edificios que rehabilitamos.
Como ejemplo de lo que podemos encontrar en esta clarificadora obra, escrita en un perfecto castellano antiguo, extraigo este fragmento:
La Arquitectura es Ciencia, adornada, y acompañada de otras diferentes, por la qual se puedan examinar las Obras, y Edificación, que a su ser pertenecen como efectos. Esta ciencia consta de dos partes, que son Práctica, y Theórica […].
Y firma
Juan de Torija, Maestro Arquitecto, Alarife, y Aparejador de las Obras Reales.

Ordenanzas de la Villa de Madrid de 1661

Patrimonio en Peligro. Las Torres Vigía.


Este es el estado en el que se encuentra la Torre de Río de la Miel, en las playas de Maro, en la costa Este de la provincia de Málaga. La grabación es de agosto de 2010.

Este  monumento, protegido por la Ley 16/1983  25 de junio del Patrimonio Histórico Artístico Español y declarado Bien de Interés Cultural (B.I.C), fue construido en el siglo XVI formando parte de una red de torres que recorrían el litoral con la finalidad de vigilar la costa.

El funcionamiento de las torres era conjunto y  se ideó  como un medio de comunicación pre-tecnológico mediante el cual se avisaba de los ataques que los piratas Berberiscos acometían desde las costas africanas. Son en definitiva una de las primeras construcciones militares cristianas realizadas en Andalucía, arquitectura renacentista planeada por los técnicos de Carlos I, el nieto de los reyes Católicos,  para avisar, mediante el fuego de noche y el humo durante el día,  si “había moros en la costa”.

El estado lamentable en el que se encuentra esta torre nos permite apreciar la sección que ha quedado, donde se puede ver el elaborado trabajo de cantería,  las cúpulas o los encuentros y soluciones de la fábrica. Todo un estudio de arquitectura militar renacentista que demuestra la resistencia de los materiales tradicionales: arena, ladrillo, piedra de la zona y cal. Una construcción a prueba de ataques de artillería que solo  la pérdida de apoyo en la base a causa de la erosión de las olas ha podido derivar.

Esta es la misma arquitectura militar que apreciamos cuando viajamos a América, la misma que fotografiarnos cuando visitamos las fortalezas coloniales de La Habana, Cartagena de Indias, Portobelo o Santo Domingo. La misma, pero aquí la ignoramos porque está en una playa perdida de Maro.

Patrimonio en Peligro. Las Torres Vigía.